
Puesto que el aceite de oliva es un producto "vivo" para mantener su integridad, debe conservarse alejado de fuentes de calor, al abrigo de la luz, de la humedad y del contacto con el aire.
Se recomienda almacenarlo alejado de lugares con olores intensos o extraños.
Su consumo se ajustará a la fecha de caducidad que figura en la botella para poder disfrutar de un producto con todas sus características organolépticas óptimas.
Se evitarán en la medida de lo posible los recipientes de hierro, latón o con soldaduras de plomo o estaño que acelerarían el proceso de enranciamiento. Los mejores envases son el vidrio, la lata o los recipientes de PET o de acero inoxidable.
Nunca debe rellenarse con aceites nuevos recipientes que contengan asientos de aceites viejos. Se recomienda limpiar bien antes dicho recipiente a fin de evitar el proceso de enranciamiento.
El aceite nunca debe almacenarse por largo tiempo y debe elegirse un lugar fresco y al abrigo de la luz contando con recipientes que cierren herméticamente. |